
En las colinas sobre Sanremo, a 2 km del mar y a menos de diez de la vida cosmopolita de la Ciudad de las Flores, se esconde un pueblecito encantador al que el arte le ha dado una segunda vida. Es Bussana Vecchia, famoso como el pueblo ligur de los artistas.
Los orígenes de su fortuna turística se deben a una tragedia ocurrida hace más de cien años. El 23 de febrero de 1887 un terremoto destruyó el pueblo, obligando a los pocos habitantes supervivientes a buscar refugio hacia la costa. Nadie volvió a habitar el pueblo y así se fundó Bussana Nuova; Bussana Vecchia se convirtió en un pueblo fantasma durante más de 60 años.
Tal vez habría permanecido así para siempre si entre los años cincuenta y sesenta no hubiera sido descubierto por algunos artistas que, fascinados por la belleza del lugar y sus potencialidades, se arremangaron, restauraron las casas ruinosas, se establecieron en Bussana Vecchia y fundaron una libre comunidad de artistas.
Gracias a su ingenio artístico Bussana Vecchia no es el «típico» pueblo de casas de piedra: es un laberinto de creatividad donde en cada rincón podréis encontraros con colores y rarezas, un destino perfecto para almas románticas y personas curiosas.
Si decidís visitar Bussana Vecchia (¡y os lo recomendamos encarecidamente!) hacedlo con los ojos bien abiertos porque en cualquier momento podríais descubrir algo nuevo e inesperado: un mural multicolor, un cuadro onírico, una silla colorida colgada en la pared, un objeto cotidiano transformado en maceta, una estatua engastada en un tramo de murallas antiguas y quién sabe qué más…
Seguimos en Liguria, región donde el mar nunca está lejos. Además de creaciones imaginativas escondidas entre paredes de piedra, flores y plantas trepadoras, Bussana Vecchia ofrece también magníficas vistas panorámicas que en los días más despejados llegan hasta la extensión azul del Mar de Liguria y los restaurantes locales proponen una sabrosa cocina a base de pescado fresco.
El pueblecito es pequeño, con una hora es suficiente para visitarlo. Entonces, ¿qué hacen los turistas que se quedan aquí media jornada o más? Aquí está lo que ver para vivir una excursión inolvidable a Bussana Vecchia.
La principal atracción de Bussana Vecchia son los talleres de los artistas, coloridas tiendas donde es posible comprar de todo, desde creaciones artísticas de gran valor hasta objetos artesanales bonitos pero no tan originales. Son estos ambientes particulares el motivo principal por el que los turistas quieren ver este pueblo antiguo.
Explorar las galerías de arte, los estudios y las tiendas de artistas y artesanos puede llevar más o menos tiempo dependiendo de vuestros gustos y de vuestras ganas de comprar un objeto para embellecer vuestra casa o para regalar.
El Castillo es el otro edificio histórico importante de Bussana Vecchia, situado en lo alto del pueblo. Lamentablemente, a diferencia de la iglesia, ha sido casi completamente destruido y hoy es posible ver solo algunas ruinas.
Otro bonito rincón de Bussana Vecchia que se ha convertido en atracción turística es el Jardín entre las ruinas, un oasis de verdor entre los escombros creado por Luisa Bistolfi, que llegó a Bussana Vecchia a principios de los años setenta.
Se trata de un pequeño y precioso jardín botánico privado en la parte alta del pueblo. Está distribuido en varios niveles, cada uno rico en rincones románticos y esplendidas vistas sobre la ciudad; desde la terraza más alta se disfruta de una hermosa vista sobre el campanario de Sant’Egidio.
Para visitar el jardín se requiere una pequeña aportación.
Un pedazo de historia del pueblo es la Iglesia de Sant’Egidio, donde se encontraba la mayoría de los habitantes de Bussana Vecchia en el momento del desastroso terremoto.
Los orígenes de la iglesia se remontan a la Edad Media, entre finales del siglo XIV e inicio del XV. En 1652 fue reestructurada y pasó de un simple estilo románico a uno exuberante barroco.
En 1887 el edificio sufrió daños gravísimos y nunca ha sido restaurado; todavía hoy es inestable y por lo tanto solo se puede ver desde el exterior manteniéndose a distancia de seguridad. El espacio de la nave central ha sido despejado de escombros y con el tiempo se ha cubierto de hierba y plantas silvestres.
Vale la pena echar un vistazo a la iglesia desde la reja: es posible ver las hornacinas laterales y las cornisas adornadas con elegantes estucos y decoraciones, y admirar el campanario de cerca; este último, milagrosamente intacto, se ha convertido en el símbolo del pueblo.
La imagen de esta iglesia vaciada hoy invadida por la naturaleza, de la que sin embargo podemos intuir su belleza original, es a la vez romántica y conmovedora.
En un pueblo tan pequeño es normal que se conozcan más o menos todos y que haya un lugar de encuentro por excelencia: en Bussana Vecchia los habitantes se citan para charlar en la Osteria degli Artisti, el primer local abierto tras la repoblación del pueblo en los años sesenta.
Lo que para los habitantes es un elemento indispensable de la sociabilidad ciudadana, para los turistas es un buen local donde comer algo o beber algo disfrutando del panorama desde la espléndida terraza con vistas. También podéis disfrutar de una cena con música en directo.
Las coloridas calles de Bussana Vecchia se encuentran tan cerca del mar que es posible combinar en un único día un romántico paseo por el pueblo y una tarde de descanso bajo el sol.
La playa más cercana a Bussana Vecchia es la de Bussana Mare, la zona costera de Bussana Nuova: se trata de una estrecha franja de guijarros bañada por un mar azul, con zonas libres y establecimientos balnearios.
Continuando hacia el este se llega a Arma di Taggia, conocido balneario de la Riviera di Ponente.
¿Quiénes son los artistas de Bussana Vecchia? ¿De dónde vienen? ¿Qué hacen? Son aproximadamente setenta los artistas que han vivido un periodo de sus vidas en Bussana Vecchia.
Algunos de ellos han hecho del pueblo su residencia habitual, otros en cambio se han quedado un tiempo y luego han continuado su vida y carrera artística en otro lugar. Actualmente son casi treinta los artistas que viven y trabajan en Bussana Vecchia y hay presente en el pueblo un taller abierto donde artistas invitados pueden exponer sus obras.
El primero en establecerse en el pueblo fue Mario Giani, versátil artista turinés conocido con el seudónimo Clizia. Fue su idea la de crear una libre comunidad de artistas, pero en este sentido fue más decisiva la llegada de Vanni Giuffrè. El pintor llegó en 1965, se convirtió en presidente de la comunidad y la dejó nueve años después para un aventurero viaje en velero.
En 1968 los habitantes de Bussana Vecchia se habían convertido en una decena; poco más de 10 años después ya eran un centenar (artistas y no).
Las disciplinas en las que se han ensayado los artistas que se han sucedido en Bussana Vecchia son las más diversas. Hay quien pinta cuadros, quien dibuja a lápiz, quien pinta cerámica, quien trabaja la arcilla, quien imprime tejidos con la técnica del silk printing, quien realiza instalaciones, quien esculpe… Si estáis interesados en hacer compras en un taller solo tendréis embarazo de la elección en cuanto a colores, técnicas, materiales.
La comunidad de artistas de Bussana Vecchia ha alojado con el tiempo también poetas, músicos, teatreros.
Los alojamientos en Bussana Vecchia son muy escasos: no hay hoteles, encontraréis solo un par de habitaciones en privados y apartamentos (la mayoría monolocales).
Dormir en Bussana Vecchia es sin embargo una experiencia fascinante: muy pocos turistas se quedan para pasar la noche así que podréis disfrutar de la atmósfera mágica del pueblo sin caos, además casi todos los bed & breakfast de Bussana Vecchia son gestionados por los artistas que revitalizaron el pueblo. Podréis contar con ambientes decorados con cuidado e ingenio artístico y con una cálida acogida.
Dada la escasez de alojamientos para turistas, si queréis permanecer en Bussana Vecchia os recomendamos que reservéis con la mayor anticipación posible. Si encontráis todo completo no os desaniméis: además de en la cercana Bussana Nuova, en un radio de solo 10 km encontraréis Arma di Taggia y Sanremo, dos localidades con una excelente oferta de hoteles, bed & breakfast y casas de vacaciones.
Llegar a Bussana Vecchia en coche es muy sencillo porque este pequeño pueblo se encuentra a poca distancia de centros importantes, bien conectados con el resto de Liguria y las regiones limítrofes. Os bastará recorrer la autopista A12 Génova-Ventimiglia, salir en Arma di Taggia tomando la SS1 Aurelia y seguir las indicaciones para Bussana Vecchia.
El centro de Bussana Vecchia está cerrado al tráfico y se puede aparcar solo a lo largo de la única carretera que conduce al pueblo. Se recomienda dejar el coche algunos cientos de metros antes de la entrada al pueblo.
Bien distinta es la historia de llegar a Bussana Vecchia en transporte público: es bastante complicado porque la localidad no dispone ni de estación de ferrocarril ni de conexiones de autobús. Es necesario llegar a Sanremo en tren o en autobús, desde allí coger un autobús local para Bussana Nuova y luego llegar al pueblo en taxi o a pie. Tened mucho cuidado si elegís subir a pie porque la carretera es muy estrecha y carece de acera.
El aeropuerto más cercano a Bussana Vecchia se encuentra en Niza, en territorio francés; el aeropuerto italiano más cercano es el de Génova. Ambos están servidos por vuelos low cost con salida de numerosas ciudades italianas.
¿Qué tiempo hace en Bussana Vecchia? A continuación se muestran las temperaturas y previsiones meteorológicas en Bussana Vecchia durante los próximos días.
Bussana Vecchia es una pedanía del municipio de Sanremo ubicada en la Riviera ligur de Poniente a tan solo 2 km de la costa. Se encuentra a menos de 10 km del centro de Sanremo y aproximadamente 30 km de Imperia, la capital provincial. Génova queda a 140 km en dirección este.